El curioso incidente del perro a medianoche

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Christopher es un chico que sabe todas las capitales del mundo y todos los números primos hasta el 7507. Y a veces toma el aire fuera de casa a altas horas de la noche.

Esa noche  vio a Wellington, el perro de la vecina, tirado en el patio de su dueña, inmóvil y atravesado por un horcón. Aunque la lógica indicaba que estaba muerto el lo verificó y entonces decidió que debía descubrir al culpable.

A Christopher no le gusta el contacto físico, el color amarillo o el marrón. A veces puede calmarse calculando los cuadrados de los números primos o demostrando teoremas. Tiene quince años, y a pesar de que acude a una escuela de niños con necesidades especiales se prepara para el examen de bachiller en matemáticas.

Para repasar los descubrimientos acerca de la investigación los escribe, y su maestra Shioban, le ha recomendado hacerlo en forma de libro.

Así es como nos enteramos de las pistas y las pistas falsas, los sospechosos, los misterios de la investigación, pero también del problema de Monty Hall, de la teselación, de los números primos, constelaciones, el problema de los soldados de Conwey y muchas otras ideas matemáticas que Christopher nos va dejando en las páginas de su investigación.

Este es un libro extraordinario pues nos da una idea de como un ser tan lógico (autista) se enfrenta a la vida. Como alguien que no puede procesar las emociones (de ahí el problema con el contacto físico), debe tratar con humanos irracionales.

Los números primos son lo que queda al eliminar todas la pautas. Yo creo que los números primos son como la vida. Son muy lógico, pero  no hay manera de averiguar como funcionan, ni siquiera aunque pasaras todo el tiempo pensando en ellos.

Nos asombra saber quien fue el culpable pero más aún el nuevo misterio que se revela y que cambia la vida de todos.

Una novela de las que no quieres dejar ni un minuto, y no solo por la trama detectivesca, sino por los conflictos emocionales que sólo el protagonista parece no percibir.

Me llegó como regalo de cumpleaños y aquí lo agradezco publica y profundamente.

 

Felicidades Isaac

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En la imagen tenemos el retrato que le hiciera Geoffrey Kneller y que  a Stanislaw Ulam viera a los 10 años junto con las imágenes de Saturno y Júpiter, lo que lo atrae hacia la astronomía, y de ahí hacia la ciencia.

En el calendario Juliano Isaac Newton nacía en un 25 de diciembre. En la novela de Guy Endore, El hombre lobo de París, se menciona que los que nacen en esta fecha tienen un destino fatal. Pero lo curioso es que en el calendario gregoriano ya le toca nacer en 4 de enero. ¿Podremos decir que en promedio le toca un destino  extraordinario?

Como sea, feliz cumpleaños a Isaac Newton inventor del cálculo infinitesimal que tanto entretiene a nuestros chicos.

1+1=3

Cuando mi niño empezaba a ir al kinder aprendió a sumar y muy orgulloso de su conocimiento me preguntaba ¿1+1? y yo en broma contestaba ¡tres!
Se reía, con esa risa que es como agua de una fuente para un padre admirado, y decía “No, son 2” Y volteaba a ver a su mamá y le decía  ufano “mi papá no sabe sumar”

Luego le enseñé a responder: ¿derivada de x? “1”, ¿derivada de x²? “2x”, y lo llevaba a mi clase de matemáticas de ingeniería. Después de arengar a los alumnos les decía: cómo es posible que ustedes no entiendan las derivadas, y que un bebe lo haga mejor. Y le hacía las preguntas y los chicos creían que el niño era un genio.

En otra ocasión, ya con mi niña, fuimos a la inauguración de cierto lugar dedicado a la divulgación de la ciencia. En este lugar hay guías que te explican como funcionan los experimentos y me habían invitado a valorar el trabajo de los guías y yo hice la travesura de llevar a mis niños. La pobre guía que nos tocó volteaba a ver a su supervisor suplicante porque mis niños le hacían preguntas para las cuales no tenia respuestas, y que ellos si sabían ya sea por lo que habían escuchado en casa o visto en los programas de ciencia de la tv de cable.

Bueno, pronto les platicaré mas travesuras.

Equinox

Equinox de Michael White, Roca editorial.

Una curiosa novela en donde una periodista, Laura,  “experta en crímenes” visia a su hija, Jo,  que vive con su padre Philip en Oxford. Philip es un fotógrafo de la policía y es llamado para recoger imágenes de un crimen bastante raro, lo cual pica la curiosidad de Laura, pues dada su experiencia, sospecha que están ante un asesino ritual. En la trama se mezcla la astrología, la alquimia y las matemáticas como elementos que explican los distintos crímenes. Los pibichos no deben preocuparse, no hay ecuaciones, a lo más alguno cálculos y descripciones del movimiento astrológico en general.

Las matemáticas aparecen primero como telón de fondo  pues Jo, y varios de los personajes cercanos a Laura son matemáticos y se lleva bien con ellos: su amigo que otora fuera activista político, y ahora administra una tienda de libros esotéricos y de ciencias alternativas, el aristocrático bibliotecario que le da las primeras pistas alquímicas.

Por otro lado, y a mi parecer lo más importante de la novela, nos muestra a Newton en su momento, dándonos la imagen de su vida de investigación alquimista y los personajes de su tiempo: Hooke, Boyle, Wickins e inclusive Hipatía aparece en la trama. Te da el sabor que en general no percibes en los libros de historia: te enteras como eran las relaciones entre Newton y Hooke, los apetitos de Newton y a quién admiraba.

Me agradó mucho que se incluyera un epílogo de parte del autor  explicando lo que era históricamente cierto y lo que había modificado para la trama de la novela.  Te otorga un esbozo de la historia de la alquimia y sus aportes a la ciencia. Asimismo comentarios acerca de los distintos matemáticos mencionados sus rasgos generales.  Adereza este epílogo con lecturas recomendadas que en mi versión en español recomienda algunas que se pueden conseguir o que ya he leído.

Es muy interesante la hipótesis que plantea acerca de que Newton encuentra  teoría de la gravitación universal debido a sus investigaciones alquímicas. Suena posible si se toma en cuenta que si es cierto que Newton fué alquimista y que durante su vida adulta se dedicó a estudiar la bilblia dando inclusive las fechas del fin del mundo y de la venida de Cristo según sus cálculos apoyados en las medidas del templo de Salomón.

No debemos malinterpretar esto: Newton no busca el oro que promete la piedra filosofal, sino el conocimiento y el acercarse a Dios que logran los alquimistas al llegar a ser puros de corazón.

Si sabes de otras novelas de trama matemática o sobre matemáticos recomiéndanosla en los comentarios.

Esta entrada forma parte de la Edición 2.4 del Carnaval de Matemáticas cuyo anfitrión es el blog Seis Palabras.

El matemático

Ya había hablado de mi deseo de leer esta novela de Arturo Azuela. Pero ahora tuve la suerte de conseguirla vía el celo por vender de mi librero de cabecera.

Aunque buscaba la versión original descubro, a partir de los datos del libro, de que esta edición pertenece a la colección Arturo Azuela que ya tiene dos años de haberse lanzado.

Pero me tiene atrapado. Un librito de 166 páginas en donde el autor describe varias sensaciones. Primero la sensación de gloria que produce el terminar una investigación matemática, en este caso condensada en una ecuación. Después pasajes biográficos del personaje y descripción del maestro al que admira y con el que eventualmente interactúa.

Es una novela que a veces te hace sentir como que te describe… si eres matemático profesional, claro.